La comarca, en el sur de la provincia de León, España, al lado del Teleno, monte divino para las indomables tribus astures que hace hace dos milenios combatían frente a las legiones de Roma, es abrupta y bella; con diminutos poblados de casas de piedra cubiertas de paja de centeno o lajas de pizarra, rodeados por bosquecillos de robles o castaños y al lado de rumorosas corrientes de agua siempre cristalina.
RAÍCES CONSTRUCTIVAS DE LA EDAD DEL HIERRO.
En los pueblos, semiabandonados, abundan las construcciones de un valor notable. En el extrarradio se hallan los pajares, de escasa altura, techados de paja de centeno y con una sola abertura al exterior, el rústico portón de madera. Son similares a las construcciones de los astures investigadas en castros y coronas por el arqueólogo Francisco Javier Sánchez-Palencia.
Tal vez, incluso, algunos de estos humildes edificios pueden haber sido viviendas en siglos lejanos, transformadas en pajares cuando el hombre abordó otras técnicas constructivas y se mudó a casas mayores, con nuevas comodidades. Quedan aún numerosas de estas reliquias ancestrales.
En el centro de los pueblos se ven otras edificaciones más modernas, de piedra, con tejado de losa, y magníficos y variados corredores de madera. Frecuentemente llaman la atención los hornos de pan, abombados, muchos de ellos ubicados en alto, como nidos de antediluvianos pájaros horneros
Las casas se apretujan en el centro de las poblaciones, intentando aguantar la dura climatología y a las soledades. La mayoría están deshabitadas, aunque algunas revelan la pervivencia del hombre merced al humo que surge de las chimeneas, chimeneas con mil formas, que frecuentemente rememoran la imagen de austeras pagodas de un paisaje de verde y silencioso.
EL PATRIMONIO HISTÓRICO ES OTRO TESORO.
Al lado de los núcleos rurales se percibe con nitidez la línea fortificada de los viejos castros, poblados fortificados de hace más de dos milenios. Hay muchos. Los más conocidos son los de Corporales, donde se han investigado sendos enclaves: la corona astur y el castro de época romana. Cerca de este lugar se pueden observar los canales que se realizaron en época romana para llevar el agua a las explotaciones auríferas del Bierzo…
En la comarca aún se pueden multitud de otros detalles que hablan de rica tradición: el sonido de la gaita cabreiresa, la estampa labriega milenaria del carro chillón, el pequeño museo de Encinedo, donde se muestran los saberes agrarios, los recuerdos de los telares o las danzas de paloteo…
Es un mundo crecientemente desconocido y casi despoblado, donde suenan por doquier rumores de aguas, y donde se esconden, en medio de una magnífica naturaleza, cada vez más salvaje, valiosas especies de fauna.
UN LEGADO PARA EL SIGLO XXI.
Todo ello ha llegado hasta el siglo XXI por casualidad; no por ansia conservacionista, sino por olvido. La Cabrera estaba tan a trasmano del desarrollo que quedó anclada, con sus reminiscencias de la Edad del Hierro. Hoy, cuando surge una creciente demanda de turismo de calidad, respetando el entorno, el patrimonio de La Cabrera es de alto interés, Constituyéndose en una ruta que puede unirse perfectamente con el mundo de Las Médulas (minas de oro romanas) o las catedrales góticas de las ciudades más cercanas –Astorga y León- para complementar una oferta de alta calidad que aporte una salida a la débil economía de esta tierra.
Caja España, destacada institución financiera española, ha organizado una exposición de pinturas y dibujo, encaminada a mostrar al público el tesoro patrimonial, y fomentar de este modo el afán conservacionista.
Pilar Ortega es una excelente dibujante; su marido, Severino Carbajo, también es pintor, en este caso más proclive al óleo. Los dos dejaron la gran ciudad y se han retirado a un diminuto poblado, Truchillas, donde conviven con un reducidísimo número de habitantes de la localidad, en medio de un territorio lleno de belleza y casi abandonado.
La investigadora Concha Casado Lobato ha sido impulsora de esta muestra. Su objetivo es promocionar la arquitectura tradicional, sembrar cultura y evitar que se pierda este tesoro vivo. Hasta ahora, las autoridades públicas no han comprendido este objetivo suficientemente.
Porque tras siglos de práctica de un urbanismo a la medida del hombre, los modernos constructores prefieren otros elementos constructivos y cuentan con medios mecánicos que sirven –si se usan sin cultura- para destrozar una joya del pasado.
A veces, con la colaboración de las propias instituciones públicas, se practica un urbanismo atroz. En tierra de pizarra se implanta el fibrocemento, y se derriban las casas cargadas de dignidad y de siglos para edificar insulsas obras de bloques y cubiertas de uralita. La emigración no sólo ha sido fatal porque desertizó la tierra, sino porque cuando vuelve el emigrado –tal vez de una ciudad de la costa mediterránea o del corazón de Europa- derriba la bellísima casa de piedra de sus antepasados para edificar un atrabiliario chalet de corte alpino... Es su forma de decirle a las gentes que regresa como triunfador.
Para la investigadora y antropóloga Concha Casado, es necesario poner coto a esta destrucción y llevar a adelante todo tipo de medidas encaminadas a defender un patrimonio único que –bien utilizado- se convertiría en el mayor recurso económico de esta zona tan bella como pobre para la agricultura.
Dice que hay que salvar lo que existe; salvar lugares como Villar del Monte, el barrio viejo de Forna, los palomares de Robledo de Losada, Pozos, Trabazos, Iruela, Villarino, etc. Muchos otros enclaves tienen también elementos de valor, aunque proliferan cada vez más las aberraciones “modernas”.
Pueblos tan sencillos como Truchillas, con sus sencillas casitas cubiertas de pizarra, y su pequeña iglesia, con un mínimo campanario que se enseñorea sobre los tejados, tienen el sabor de la armonía. Esa armonía se rompe fácilmente.
Pilar Ortega y Severino Carvajo dan fe de una riqueza que casi todo el mundo ignora. Su muestra es un arte sencillo, pero también es un clamor contra la ignorancia que pone en peligro la tradición y el patrimonio.
Tomás Alvarez





