Otro patrimonio: la prensa histórica
La prensa histórica es otro legado frágil que hay que conservar, y en esa tarea está el ministerio de Cultura español, con un proyecto que empezó a definirse en el 2003 y que alcanza en la actualidad unos excelentes resultados.
Madrid, abril de 2008
Según fuentes del ministerio, la Biblioteca Virtual española de prensa histórica ya está a la cabeza de las existentes en los países del entorno, con casi cuatro millones de páginas, correspondientes a 1.960 cabeceras.
El director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco, en recientes declaraciones dijo que de todos los conjuntos del patrimonio bibliográfico español "el que se halla en mayor peligro de desaparecer es la prensa. Por ello, debía ser el primero en intentar rescatarse".
En opinión de Blanco, hay dos razones básicas por las que la prensa histórica está desapareciendo. La primera la utilización, desde 1840, como papel para imprimir, el fabricado a partir de la celulosa de madera que al contacto con la atmósfera sufre una degradación rapidísima que incluso podemos comprobar con la prensa actual.
La segunda, el hecho de que la prensa es un recurso informativo muy solicitado por investigadores y lectores pues en ella se recogen todo tipo de informaciones que abarcan desde la política a la literatura, desde el arte a las relaciones de sucesos, desde la vida económica a todos los acontecimientos de la vida social y ello no está circunscrito a una o dos grandes ciudades sino que a partir del siglo XIX todas las localidades editan varios periódicos, semanarios y revistas.
"Era pues necesaria -declaró el responsable ministerial- una acción urgente para preservar el patrimonio bibliográfico español y para difundir en la mayor medida y con la mayor eficacia ese patrimonio".
Ese fondo está siendo crecientemente consultado, tal como lo atestiguan los siguientes datos:
Agosto de 2006: 5744 visitas y 514.223 páginas consultadas.
Agosto de 2007: 15688 visitas y 985.000 páginas consultadas.
Lo más consultado es, curiosamente, la prensa de las localidades más pequeñas, lo que se explica porque en muchos casos es la única fuente o la más importante para conocer eventos del pasado.
Otro número muy alto de consultas se hace por períodos cronológicos o por una fecha determinada, lo que permite conocer la reacción de la prensa de distinto signo ante un determinado evento. Se pueden ver, por ejemplo, buscando por fecha de 1 de junio de 1906, las diversas reacciones al atentado contra Alfonso XIII que se produjo el día anterior, algo que es importante para el investigador.
Los países desde donde más se consulta son, aparte de España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y México
El proyecto se inició en 2003 y ha contado con un presupuesto medio de 400.000 euros/año. Con él, se está permitiendo elaborar un verdadero inventario de la prensa puesto que se ha llevado a cabo una catalogación exhaustiva, hoja por hoja, de periódicos que se han mantenido en circulación durante 20, 30 o 40 años seguidos indicando todas las incidencias que se han podido producir y que el proceso de digitalización refleja. De esta manera, el usuario puede tener un conocimiento muy preciso acerca de los que consulta y no caer en la incertidumbre de no saber si ha obtenido la información que buscaba porque no se encontraba en unos números determinados de un periódico o porque esos números determinados de un periódico no formaban parte de la colección.
El proyecto está permitiendo, además, localizar muchas cabeceras de las que no teníamos noticia a través de todo tipo de instituciones públicas y privadas que cuentan con prensa histórica y se interesan cada vez más en participar en el proyecto.
La tarea abordada por el Ministerio de Cultura español ha permitido hasta hoy llevar al ciudadano los fondos de las Bibliotecas Públicas del Estado, a los que desde el 2005 se han añadido -merced a convenios- colecciones de ateneos, fundaciones, ayuntamientos, universidades y de propietarios de periódicos que empezaron a editarse en el siglo XIX.
El resultado es una colección gigantesca (http://prensahistorica.mcu.es/) que pone a disposición de investigadores y eruditos materiales en muchos casos desconocidos y únicos, editados desde finales del siglo XVIII.
Según el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, "con la iniciativa se ha democratizado el acceso a materiales que, en general, y debido a su deterioro, estaban reservados únicamente a pocos investigadores y en condiciones con frecuencia muy limitadas".
La publicación más antigua de las recogidas es La Pensatriz Salmantina, de 1777, conservada en la Biblioteca Pública del Estado de Cáceres, una de las rarísimas publicaciones aparecidas en el XVIII destinadas a las mujeres.
"Dexense, pues, Vds de reducir toda la ciencia y comprensión femenina al gobierno de la aguja, al manejo de la rueca, de la escoba y de la almohadilla, y a la superintendencia de los pollos, las gallinas y los gallos", reclama la articulista Escolástica Hurtado, en La Pensatriz Salmantina.
La riqueza de los fondos es inmensa. Por seguir con el caso salmantino, están allí 129 publicaciones, religiosas, obreristas, monárquicas, republicanas, liberales, federales, literarias, médicas, de humor... con títulos tan sugerentes como 'El Incensario. Periódico dominguero, inocentón y optimista que pretende ser bromista sin perjuicio de tercero', publicación de 1887.
Para realizar este proyecto se han utilizado potentes tecnologías de la información como el tratamiento mediante metadatos, estructuras de información e intercambio basadas en lenguajes de marcado; y se ha creado una base de datos o biblioteca virtual que se ajusta a los estándares internacionales más avanzados que se aplican en los países más desarrollados para proyectos similares.
La biblioteca incluye un repositorio basado en la Iniciativa de Archivos Abiertos, estándar fundamental para la construcción de la Biblioteca Europea, y conseguir una mayor visibilidad en Internet.
En la actualidad, el fondo de esta biblioteca virtual española alcanza un volumen destacado en relación a los países de nuestro entorno: 3.906.000 páginas digitalizadas.
Entre las colecciones de prensa digitalizadas incluidas en The European Library (www.theeuropeanlibrary.org) The Finnish Historical Newspaper Library incluye 415.000 páginas e Historical Newspapers in Pictures de la Biblioteca Nacional de Holanda, 350.000.
Hasta la fecha, solo Austrian newspapers on line, con casi tres millones de páginas, alcanza un volumen cercano al de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica de España.
La iniciativa tendrá continuidad en 2008, y es paralela a otra muy importante, también en marcha: la creación de una Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico (http://bvpb.mcu.es) iniciada en 2007 que ya alcanza la cifra de 2.160 títulos de manuscritos, incunables y libros impresos antiguos, con un total de casi 600.000 páginas, conservados en bibliotecas españolas.
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