restauración conservación del patrimonio

Limpias en extinción

Dia a día se van produciendo numerosos daños irreparables a la vida de los vecinos, al patrimonio y al paisaje de Limpias. Santiago Sobrino nos lo denuncia.

Día a día se van produciendo numerosos daños irreparables a la vida de los vecinos, al patrimonio y al paisaje de Limpias. Santiago Sobrino nos lo denuncia.

LIMPIAS EN EXTINCIÓN.

Por Santiago Sobrino

Según van los tiempos, sólo conocemos de los pueblos sus travesías de asfalto. Además, con las nuevas circunvalaciones, queda reducido nuestro trato con ellos a unas siluetas fugaces de tejados, entre las vallas de la carretera... Con lo cual, resulta todavía más difícil el ponernos al día de sus últimos cambios...

...Salvo en los casos más “espectaculares”. Un ejemplo: aquel que discurra por la vía rápida desde Colindres hacia nuestro valle del Asón, tras “tomar altura” respecto a la marisma y atravesar el túnel de Limpias, es muy probable que se haya quedado pasmado (quizás con cierto peligro para la conducción) al topar su mirada con un enorme edificio, un bloque de ladrillo de abultadas cubiertas negras en mansarda... ¡donde siempre había habido campo y algunas casas unifamiliares!

Y si (tal vez no terminando de creer en lo que vio ese día desde la nueva carretera), con un poco menos de prisa y algo de nostalgia, decide tomar la vieja C-629 que serpentea por la estrechura del pueblo, puede que la sorpresa del monstruoso bloque del barrio del Cantón se le quede pequeña: se verá inmerso en un ingente espectáculo de máquinas, grúas, hormigoneras y barro desde la misma entrada de la población.

¡Limpias, un pueblo que parecía haberse detenido en el momento en que le dio por llorar a una talla de la iglesia; o en aquel otro en que dejó de girar el puente de Treto, y el puerto se quedó sin barcos!

Como en un mal sueño, hemos pasado de un extremo al opuesto, y cada día hay un nuevo “hueco” donde el transeúnte se pregunta qué había allí, antes de que llegase ese extraño hormiguero humano, de casco y martillo al cinto, que chapotea por el barro desde el alba, arrastrando ferrallas, entre las máquinas.

...Puede que ud. también haya observado, si le quedaba algo de entereza, algún pequeño grupo de personas (por ejemplo un matrimonio de cierta edad con hijos mayores) que caminaban en fila india, silenciosas y con la mirada perdida, por las estrechas aceras rotas, donde les salpicaba el fango grasiento de los enormes volquetes...Pues debe pensar que, seguramente, fueran huéspedes del Parador Nacional de Limpias, inaugurado en 2004. Tristes visitantes, de una sola ocasión sin duda, que vinieron atraídos por la Historia –o la supuesta paz– del “más viejo puerto de Castilla”, incluido en la Reserva Natural de las Marismas de Santoña...

Las ingentes obras emprendidas en Limpias no sólo están provocando todo tipo de sinsabores a los vecinos y graves molestias a los visitantes.

Males supuestamente pasajeros, junto a los cuales se están produciendo, además, numerosos daños irreparables a la vida de los vecinos, al Patrimonio y al Paisaje.

Así, en una desmedida codicia, se realizan excavaciones hasta en mismo borde de las parcelas, lo que ha provocado ya, por ejemplo, la aparición de grietas de la anchura de un puño en varias viviendas, el desprendimiento de un trozo de la carretera comarcal (“reparado” in extremis con escollera), el desplome de muros de contención de mampostería en numerosos sitios o el cierre por amenaza de derrumbe de la Ermita del Patrocinio, del s. XVIII (aquella que se viste de hiedra roja en otoño, junto al acueducto), que estaba hace nada en excelentes condiciones.

Las agresiones al Patrimonio Histórico y Urbanístico de Limpias ya se han convertido en algo habitual: desde el triste arrinconamiento –o la demolición– de edificios con valor arquitectónico, de casas de arquitectura tradicional, a la destrucción de jardines centenarios, de fuentes públicas antiguas y de los viejos caminos de tapias y empedrado. También debemos lamentar la reciente pérdida de restos arqueológicos en el muelle del Ribero, o en el pico del Hacha en Seña.

Se está provocando, además, la fragmentación del tejido urbano y hasta del propio relieve, con excavaciones y explanaciones absolutamente desproporcionadas...

Y hemos ya de imaginar que, próximamente, se demolerán dos casas de indiano colindantes con el Parador, se arrasará otro tramo del paseo de la ría, se levantará un nuevo bloque de pisos junto a la Iglesia del Cristo y una colonia de adosados, cerrando la vista del único flanco libre de la Casa torre de Palacio y se seguirá agrediendo el entorno de Seña con un par más de inconcebibles urbanizaciones, una de ellas sobre una vieja cantera de propiedad comunal...

De seguir este frenesí edificatorio, este municipio se encamina, simplemente, al borde del abismo: no se están previendo los servicios más elementales, ni espacios públicos, ni acceso a las viviendas, ni la simple circulación y estacionamiento de vehículos...

Limpias carece de Plan General de Ordenación Urbana y se rige (es un decir) por unas viejas Normas Subsidiarias perfectamente ineficaces... En lugar de haber limitado al máximo la concesión de licencias mientras llega ese mecanismo regulador, se ha procedido justo a la inversa: se ha triplicado la capacidad de habitación en menos de dos años, desde la inauguración del Parador Nacional...

Tal vez el sentido común sea cosa trasnochada... por eso nos cueste tanto creer que el Ayuntamiento haya suscrito en 2005 la Agenda Local 21, para la gestión sostenible de los municipios de la Unión Europea, mientras la cosa, frenéticamente, continúa...

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