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Adquisición del histórico coche-laboratorio de RENFE

El vehículo, construido en 1.948, es el testigo esperimental por excelencia de la evolución tecnológica del ferrocarril español a lo largo de los últimos cincuenta años.

Recientemente ha sido adquirido un nuevo vehículo realmente singular dentro de la historia de nuestros ferrocarriles. Se trata del histórico coche-laboratorio de RENFE ZZE - 5.001 (posteriormente, LLI - 5.001 y S - 1.001).

El coche-laboratorio (o dinamómetro) de la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE) fue construido por Material Móvil y Construcciones (antiguos talleres de Carde y Escoriaza), de Zaragoza, en 1.948. Se trataba de un coche enteramente metálico y estructuralmente idéntico a los coches de la serie 5.000, los cuales se hallaban en pleno proceso de construcción por aquellas fechas.

La especial naturaleza del coche, integrado desde un primer momento en el parque de servicio interior de RENFE y asignado a sus servicios técnicos centrales, motivó que no sufriera ninguna de las múltiples reformas a las que fueron sometidos el resto de coches de la serie 5.000. Por ello se conserva actualmente en su estado original.

La característica fundamental de los sistemas de a bordo es su concepción mecánica, no empleándose la energía eléctrica en ninguna de sus funciones principales. El vehículo cuenta con elementos para la medición de los parámetros que intervienen en el funcionamiento de las locomotoras de los diferentes tipos. Es decir, de las correspondientes a las tracciones a vapor, diesel y eléctrica. Dicho instrumental de medición se encuentra dispuesto en torno a una mesa de trabajo, suministrada por la prestigiosa firma suiza Alfred J. Amsler & Co., de Schaffhouse, especializada en este tipo de aparatos.

El coche-laboratorio fue empleado tras la recepción de la totalidad de locomotoras de RENFE a lo largo de su dilatada trayectoria que se prolongó durante más de cuatro décadas. Su utilización resultó especialmente útil a la hora de determinar potencias y esfuerzos de tracción en locomotoras de vapor, ya que era el único medio experimental capaz de plasmar el comportamiento práctico de las mismas.

Fruto de su singular trayectoria y dado su elevado interés histórico, en atención a que se trata del testigo por excelencia de la evolución tecnológica experimentada por el ferrocarril español a lo largo del último medio siglo, se decidió adquirirlo por nuestro Centro para proceder a su salvaguarda cultural.

Son de señalar las atenciones prestadas a la hora de la preservación de tan especial vehículo por parte de la Dirección del Laboratorio Central de ADIF, desde donde se ha contemplado la actuación desarrollada con una gran satisfacción.

Ahora, tanto el vehículo como la documentación generada a través de las funciones desempeñadas a lo largo de las últimas décadas, quedarán a disposición del conjunto de la sociedad española.
Dentro de Actualidad
El coche-laboratorio de RENFE, durante su época de servicio activo, en las vías de Valencia-Término.

Mesa instrumental central del vehiculo, construida por la firma suiza Alfred J. Amsler, de Schaffhouse.

La locomotora ALCO, modelo DL500, efectuando sus recorridos de prueba, acoplada al coche-laboratorio de RENFE.